7 - La Rosa

7 – La Rosa

Déjenme hablarles sobre una de las herramientas más valiosas en toda la caja de herramientas. Esto es para permitirles empezar a conocerse a sí mismos de un modo que sea a la vez cómodo y perceptivo.

Ustedes entraron a este cuerpo para tener una experiencia. Estaban muy alineados, tenían muy en claro este sistema interno de guía que les brindaba  dirección, pero a medida que crecemos, ese “mamá/papá/maestra/sacerdote”  en nuestra vida tiene una tendencia a decir: “Tenemos una idea mejor que la tuya. Hacemos esto y aquello; esto es verdad y esto no es verdad” y de niño uno acepta esto, por un lado, pero muchas veces hay algo que nos dice: “Esto no es verdad, no lo siento como bueno.” Y uno empieza a desarrollar un aspecto de su capacidad perceptiva, llamada segundo chakra, y este segundo chakra es donde vive la palabra clarisentencia, (N.T. sentir la energía) lo que significa “sentir el mundo que te rodea”, tener una sensación de lo que está pasando por medio de sentirlo.

A medida que fuiste creciendo y confiaste en esto (se toca el pecho), muchas veces empezó a volverse incómodo. Sentías que la gente decía una cosa, oías que decían una cosa, y sentías algo muy diferente.  Muchas veces las personas no tenían un sentido de fronteras, y entonces otra vez, el “mamá/papá/maestra/sacerdote” decía, “Eso no está bien, no estás haciendo las cosas bien” y ellos de algún modo se meten en el centro de tu cabeza. Pero también en tu sensitividad, estás realmente consciente de la gente que viola tu espacio, por así decirlo, acercándose demasiado, y muchas veces las energías de miedo y de incomodidad y por  las cosas que la gente acarrea consigo, cuando se meten en tu espacio no se siente nada bueno. Entonces una de las cosas que muchos de ustedes han hecho, es volverse un “escondedor”; han descubierto cómo protegerse de eso retirándose, algo así como cerrándose, porque lo que sentían no parecía bueno. Muchos otros no se mueven hacia ese estado de esconderse, pero al mismo tiempo son realmente conscientes, porque son lectores, leen con clarividencia, leen como clariaudientes, oyen palabras, pero este asunto de sentir es algo que se vuelve un mecanismo de defensa.

Ahora bien, este 2º chakra tiene un aspecto realmente interesante, hay algo como un sonar ubicado en el 2º chakra que envía una vibración que rebota en otra persona y regresa. Lee emociones; básicamente hace una pregunta muy clara: ¿qué es ese sentimiento?  Y así sale: enojado, contento, triste, feliz, tienes una sensación de toda la gente que te rodea, y te da una sensación de tu propia estabilidad. Pero muchas veces cuando esa sensación no parecía buena, y empezabas a sentirte abrumado con eso, y luego el “mamá/papá/maestra/sacerdote” decía: “No estás ok, qué es lo que anda mal en ti, no eres atractivo, no encajas, nunca serás inteligente”, de pronto empiezas a tener una incertidumbre respecto a ti mismo y esta sensación (se toca el 2º chakra) no ayudaba para nada. De modo que para poder protegerte de ser invalidado,  subías esta vibración un poco. Pero lo que realmente hacías era cambiar la pregunta. De modo que esta pregunta había sido, “¿Qué es ese sentimiento?” y luego la pregunta se volvió “¿Qué es ese sentimiento respecto a mí?”  El sonar funciona perfectamente, pero la respuesta viene de regreso: enojado, contento, triste, feliz, enojado, frustrado conmigo.  Entonces hay un inmenso error de percepción que se crea por tratar de estar seguro y protegerte; elegiste redefinir la característica que en realidad te trajo más información errónea.

De modo que ahora eres más maduro, más sabio, más interesado en definirte a ti mismo y encontrar tu bienestar, y esta herramienta (la rosa) empieza a ser algo que te permite una oportunidad de percibir una realidad sin sentir la realidad. No interrumpe tu capacidad para percibir y tomar una decisión,  sino que empezaremos a cambiar el sistema de mensajes de ese 2º chakra a donde le corresponde: ¿Qué es ese sentimiento?  Lo vamos a bajar de tono. Es enojo, pero es “Ah, reconozco ese enojo, pero no me abruma.” En realidad se va a detener justo allí al borde de esta rosa (extiende la mano con la rosa roja).

Entonces déjame explicar. Hay un aspecto de ti que se llama aura.  Todas las cosas vivientes energéticas del planeta tienen un aura. Es un campo de energía que contiene a la consciencia, tiene funcionalidad, sostiene la memoria, tiene percepción, muchos de los chakras y las herramientas dentro del campo de energía son lo que permitió que tu personalidad se estructure en esta aura.

Pero cuando tienes la energía de todos los demás moviéndose para adentro y para afuera, se vuelve bastante confuso hacer la pregunta y responder: “¿Quién soy?”  Entonces esta herramienta tiende a darte una oportunidad de definir dónde empiezas y dónde terminas. Realmente no es que haya un punto donde empiezas y terminas, sino que desde este punto estamos creando una delimitación, un punto de discernimiento que nos permite realmente crear un punto que dice: “Desde aquí hasta aquí soy yo (desde la rosa hasta el corazón) y todo lo demás es el teatro de Shakespeare para entretenerme.”

No vas a andar caminando por ahí con una rosa, sino que vamos a crear un concepto como imagen mental.  Esta rosa es una herramienta significativa, de la que hablaremos en otro momento. Lo que quiero que hagas es pensar cómo es una rosa. Yo sostengo una aquí para ti, de modo que tienes la capacidad de decir, “Ah, sí, ya sé.”  De modo que cierra los ojos durante un minuto y ves esta rosa.  O ves una rosa que está en el jardín, o que viste en un negocio o una tienda, pero crea aquí mismo una imagen mental, un cuadro de una rosa. Aférrate a eso.

Abre los ojos y déjame explicarte lo que vamos a hacer. Tomaremos esta rosa que has creado como una imagen mental y la vamos a poner justo allí afuera al borde del aura. Ahora bien, ¿cómo encuentras el borde del aura? Es relativamente sencillo, más o menos, si extiendes la mano frente a ti y luego giras la palma de la mano hacia ti, aproximadamente allí es donde queda el borde de tu aura.  Para las personas que se pasan mucho tiempo en el futuro, va a estar un poco más afuera. Para  los que son historiadores, o los que se preocupan por el pasado, “No fui yo, yo no hice eso, por qué me acusaron”, y ponen mucha atención en su pasado, esta energía se ubica un poco más cerca, y se mueve más hacia atrás de ustedes.  El borde del aura está todo alrededor, por encima de la cabeza, por debajo de los pies.  De modo que vamos a crear este concepto de una rosa, y vamos a colocar la rosa justo aquí afuera en el borde del aura. Todo desde la rosa hasta mí, es quien yo soy. Todo desde la rosa hacia afuera, es el teatro.

Ahora bien; esta rosa no es un muro ni un mecanismo de defensa que empuja afuera a la gente; no se requiere fuerza; hace su trabajo muy eficazmente. Dice, efectivamente, que todo lo de aquel lado se queda de ese lado, y quien yo soy se queda de este lado. De modo que crean esta rosa – vean si pueden hacer esto por sí mismos – lleven la mano y colóquenla allí afuera frente a ustedes, giren su palma hacia sí y sosténganla allí afuera, y tengan la sensación de crear una rosa, o sea, tómenla y la ponen entre sus dedos. Imaginen, simulen; otórguense mucho lugar para simular, porque es un lugar donde ustedes crean, pero también es el lugar donde fueron acallados muy temprano en su vida. “Deja de inventar historias, deja de mentir, deja de… deja de… deja.”  Entonces ustedes dijeron “Está bien.”  Y su imaginación funciona, pero no es algo a  lo que prestan atención.

De modo que esta rosa está allí afuera justo en el borde del aura y lo que me gustaría que hagan es estar en el centro de su cabeza, tomar una respiración y llevar su atención a este lado de la rosa (señala hacia adentro), solo quédense de este lado de la rosa, este lado es su espacio creativo. Todo lo de allá no les pertenece, pero está allí para ser observado y elegir; pero yo estoy aquí, justo aquí (adentro).

Esta rosa no ocupa un solo punto frente a ustedes; se mueve todo alrededor de su campo de energía, y entonces, esto es donde estoy yo, todo esto, esto soy yo, toda esta distancia, crea un círculo a su alrededor. También crea el círculo a su alrededor en esta dirección (vertical). De modo que lleven su atención a este lado de la rosa, traigan su percepción consciente a este lado de la rosa.

Ahora cierren los ojos y quédense de su lado de la rosa y tomen nota de sí mismos. Arraigados, en el centro de su cabeza, en un estado más tranquilo, no necesitan pensar mucho sino solo tomar conciencia: Este soy yo. Tengan esa sensación.  Luego abran los ojos.

Algunos me han dicho: “¿Si tuvieras que dejar todas tus herramientas menos una?” – no funciona así realmente –  pero desde el punto de vista desde el cual ustedes están jugando esta es una de las herramientas más importantes en toda la caja.  Esta rosa les da la capacidad de permitir que el mundo sea ruidoso allí afuera. No es correcto llamar a esta rosa una rosa de protección, pero para este propósito hará eso.

Lo que pasa es que esas emociones, esas iras y frustraciones del mundo están allí afuera; si tomas la decisión de que “Eso está allí afuera para ser observado, y todo lo que está allí afuera se detiene en esta rosa.”  Si creas ese espacio y  decides “No voy a permitir esas emociones, las observaré pero no necesito sentirlas,” especialmente en ese espacio donde soy un escondedor o un empático y estoy constantemente  cuidando mi seguridad, si permites que este sea el punto desde donde puedes percibir empáticamente pero no necesitas sentir lo que estás percibiendo para entenderlo, puedes empezar a tomar conciencia de ello, una sensación muy sutil, empáticamente, pero no necesitas ser abrumado por las emociones que otra gente lleva consigo.

Entonces este primer aspecto de esta rosa es un medio de delimitación, de conservar todo lo de allí para observación – a menos que elijas comprometerte en eso. “Estoy bien aquí adentro”.  En este espacio realmente hay años de energías ajenas, pero puedo empezar a sacarlas afuera, en tanto antes se reforzaban una y otra y otra vez.

Entonces, el primer aspecto de esta rosa es crearla, sostenerla allí y estar de tu lado. Luego hay una segunda parte de esto, que funciona bastante bien.  Cuando otra gente se te acerca, ellos también tienen un borde de su campo de energía, y muchas veces no saben cómo manejar su campo de energía, y se introducen directamente en tu espacio. En el pasado, eso es lo que has permitido. Pero ahora, cuando estás cerca de personas que no se manejan bien, y empiezan a caminar hacia ti, una cosa que sucede es que si juegas con la rosa desde este punto de vista, te quedas de tu lado y al acercarse el otro, simplemente mueves tu rosa hacia atrás hacia ti.  Más o menos, estás colapsando tu campo de energía hacia un espacio más ajustado, aunque no se siente ajustado, y a medida que el otro se acerca tú mantienes tu rosa a mitad de la distancia entre el otro y tú.  El otro da otro paso, tú la mueves hacia atrás. Da otro paso, la mueves hacia atrás.  Puede llegar a la punta de tu nariz, y tú puedes quedarte de tu lado de la rosa (lleva la rosa a su propia nariz). Cuando el otro retrocede tú la mueves hacia afuera, la mueves, la mueves. El otro sigue moviéndose y tú sencillamente sostienes la rosa al borde de tu aura: Este soy yo.

Alguien camina muy cerca, tú la mueves hacia ti.  Ya tienes una sensación de esto, pero no es algo que las personas entiendan conscientemente e intelectualmente.  Sencillamente la mueves a la mitad de la distancia.  La clave es quedarte de tu lado; permitir que el otro sea quien es, en tanto tú defines y permites quién eres tú.  Ahora bien, esta es una herramienta muy potente y requiere práctica. Permítanme mostrarles un vídeo que hicimos en un taller, que les dará otra sensación de esta rosa. Pero repito que desde mi punto de vista esta es una de las herramientas más valiosas e importantes con que pueden jugar.  Vean este vídeo y luego les daré un poco más de información.(Para quien desee ver el vídeo en Youtube, en inglés,  con el enlace dado en el comienzo de este texto, la práctica de taller está entre los minutos 16.40 y 26.30 ).

Traducción del Vídeo con la demostración de la Rosa, profesor Jim Self y una estudiante:

J: ¿Sabes dónde empiezas y terminas?

E: No, no realmente.

J: No, incluso cuando les pregunte, ustedes calcularán dónde empiezan y terminan; empezamos con ella.  Lo que haremos es: yo daré un paso, y te preguntaré si estoy demasiado cerca. Ahora bien; no te pones fuerte ni dura, estás cooperando. Quieres saber dónde empiezas y terminas, si quieres saberlo el juego cambia. Solo observa (da unos pasos acercándose). ¿Qué tal?

Ahora bien, ella ya está un poco desafiante, ustedes la están mirando (todos se ríen). Solo vamos a jugar, y esto es real para ti. Entonces, ¿no es demasiado cerca? (da un paso más) ¿Qué tal?

E: Diferente. Es un poco más cerca.

OK, entonces un poco más cerca. ¿Y ustedes qué notaron?  Ajá, un poco de movimiento, sigan observando. ¿OK?

Estamos pasando un buen rato. OK. (Da algunos pasos acercándose) ¿Qué tal esto?

Está bien.

J: (mira a los demás) ¿Dejó de respirar? ¿Se bamboleó un poquito?  Veamos. ¿Estoy demasiado cerca?

(Ella mira al vacío y dice)  No, no demasiado.

Pero me estoy acercando más, ¿no?

E: (se ríe): Sí ¡más cerca!

J: OK, Ok, y ¿qué te pasa cuando me acerco más?

E: Un acuerdo, estamos compartiendo.

J: OK, estamos en un acuerdo, estamos jugando con esto.

Es un acuerdo, pero no tanto. En cierto modo, te estoy invadiendo. Solo que estoy siendo agradable.

E: Digo que es un acuerdo porque está bien, vamos a acercarnos, ene este espacio, pero bueno, probablemente, (pone cara de que está bien; luego, de que no sabe qué viene después)

J: OK, pero ¿qué pasa si no sabes quién soy yo? Acabas de encontrarte conmigo.

E: Me gustaría detenerte.

J: Ella querría hacer algo para detenerme. Entonces, ¿estoy demasiado cerca?

E: No.

J: (da unos pasos más) Veamos con esto.

E: Se siente como una amenaza.

J: Una amenaza. ¿Ustedes alguna vez estuvieron en un espacio como este con alguien?  Pero yo soy un buen tipo. OK. ¿Estoy demasiado cerca?

E: Ehhh, no. Cada vez que hay una pausa, me da ocasión de pensar que estoy segura.

J: OK. Estamos tratando de calcular dónde empiezas y terminas. (Da un paso pequeño) ¿Qué tal esto?  ¿Estoy demasiado cerca? (ella se ríe)  Digo, en relación a si saldrías huyendo.  OK, no demasiado cerca, todavía hay esperanza.  (Se acerca otro paso más) ¿Qué pasa cuando hago esto? ¿Lo aceptarías?

E: Esto es un poco raro.

J: ¿Dirías que estoy en tu espacio ahora?

E: (Da un paso atrás y asiente)

J: OK. Socialmente es así.  Bien, vuelve aquí (ella recupera la distancia) Bien. Diremos que aquí mismo, en esta distancia, es donde empieza tu campo de energía y cuando hago esto (se balancea hacia adelante) quedo dentro de tu espacio. ¿Y qué pasa cuando hago esto? (se balancea hacia atrás)

E: Está mejor.

J: ¡Está mejor! ¿Interesante?  Entonces estoy aquí mismo, y (da un paso adelante)  ¿Qué piensas  del sexo?  – ¡Aterrorizada!  (Todos ríen) ¿Alguna vez les pasó esto?  Que alguien dice algo inapropiado o que no corresponde a su espacio. Pero ella está siendo muy amable, en realidad le gustaría salir corriendo si pudiera. (Se retira algunos pasos). Bien, me voy a parar aquí, ¿qué tal aquí? ¿Está mejor? (ella asiente con la cabeza).

Bien. Señalo este lugar (extiende los brazos), aquí es donde su campo empieza y termina.  Ahora bien, ustedes tienen un campo de energía, y básicamente si extienden la mano hacia adelante y giran la palma así, allí es el lugar donde aproximadamente empieza su campo de energía. Extiende tus manos y gira tus palmas, cerca de las mías. Justo por aquí.  Bien. En cuanto me paso de esta línea, ella empieza a asustarse.  Ustedes también. ¿Tiene sentido?  Si ustedes pueden tener aquí lo que llamaremos una rosa – en un minuto les muestro – y todas las cosas que se meten en el espacio de ustedes hacerlas quedar del otro lado de la rosa, ¿no sería una experiencia  útil? Entonces juguemos a esto. (Extrae una rosa roja de un florero cercano)  ¡Sucede que dispongo de una rosa! Toma esto, sostén la rosa con el brazo extendido, buscamos el final de tu espacio, no te pongas demasiado rígida. Si usamos la lógica, mi espacio tendría que llegar hasta aquí (Jim extiende el brazo, queda justo hasta donde llega el brazo de ella).

Bien, en esto hay dos reglas, dos maneras de hacerlo funcionar. Tú vas a sostener esta rosa; la primera regla es: tú permaneces de tu lado de la rosa. No vienes a mi lado de la rosa. Yo soy insignificante; soy el teatro de Shakespeare. La segunda regla para que esto funcione es que cada vez que yo doy un paso hacia ti, tú conservas la rosa a mitad  de la distancia entre tú y yo.  Vean lo que quiero decir: doy un paso (empuja la rosa que ella sostiene que retrocede hasta el punto medio entre los dos). Doy otro paso, 50%. (Jim se aparta varios pasos)  Entonces, sin que yo te ayude (suelta la rosa), debes estar cómoda, arraigada, centro de tu cabeza (ella asiente cada vez)  Ahora bien: vigila tu rosa, no me mires a mí, pero me ves avanzando, ¿sí?

Doy un paso; un poco más cerca (ella mueve la rosa hacia atrás). ¿Qué tal está esto? ¿Estoy demasiado cerca aquí? (Ella niega con la cabeza) OK. Un paso más. ¿Estoy demasiado cerca? (Ella niega)  ¿Es diferente de como fue un minuto atrás?  (No)  OK, otro paso más cerca. ¿Qué tal esto? ¿Estás cómoda?

E: Sí, está bien.

J: ¿Seguro? Hace unos minutos esto no era cómodo.

E: No, está bien.

J: OK, otro paso. (Están muy cerca) Ahora bien, a ti no te importa, allí estás tú, y yo estoy aquí afuera. ¿Qué tal?

E: Está bien.

J: OK, un paso más. (Casi se tocan) Ahora voy a empezar a retroceder, tú mueves la rosa hacia afuera, 50%, otra vez 50%, (va dando pasos hacia atrás), sigue, sigue.  Ahora detente. No te importa qué hace el teatro de Shakespeare aquí afuera; solo te ocupas de eso (señala la rosa).  ¿Tiene sentido?  (Toma la rosa)

OK, ahora lo vamos a hacer un poco diferente. (Le muestra la rosa y la deja en la mesa del florero). Uno no anda por ahí así. (Empieza a dar pasos hacia adelante mientras habla) Lo que sucede ahora es que empieza a volverse una experiencia automática. No importa dónde esté yo, esa rosa da toda la vuelta a tu alrededor (él camina alrededor de la estudiante, muy cerca) tú la sostienes y la rosa da toda la vuelta. Sabes exactamente dónde estoy, sabes cuán cerca estoy, tienes toda la sensación de dónde estoy, y no importa qué soy. (Ella asiente con la cabeza)

Mírenla: ¿Está diferente de cuando me acerqué la primera vez? Ahora bien: eso sería, arraigados, presentes, centro de la cabeza, 4º capa de pensamiento, sostener la rosa.  Con ese cambio, les hago una pregunta: tomen nota de sí mismos ahora, ¿se están sintiendo diferentes, más cómodos, más seguros – palabra rara aquí – pero hay algo distinto en su energía en este momento?

¿Interesante? (a ella) No te vayas todavía.  ¿Recuerdan que dije que íbamos a sacar afuera estas vibraciones de su espacio, a las que están aferrados y las llevan en su mochila?  Acaban de sacar unas cuantas. No tienen idea de qué es lo que sacaron, pero ¿se sienten más cómodos consigo mismos ahora que cuando entraron acá? Y todavía no terminamos.

Entonces, si salieras a la calle ahora, ¿podrías hacer esto mismo? (se le acerca mucho y luego se retira) ¿Sería útil hacer esto? ¿Cómo te sientes?  ¿Te sientes arraigada, un poco más presente? ¿Más conciente de ti misma que lo que podrías haber estado antes?

E: Sí, me siento así.

J.: OK, funciona bien. Desde ahora, si puedes manejar esto, podrías vivir tu vida sacando todo eso afuera, ¿cambiaría esto tu manera de tratarte con la gente?  ¿Te daría más espacio para crear lo que tú querrías?  (Ella asiente con la cabeza)  OK, grandioso, grandioso!  ¡Gracias, gracias!

(sigue la explicación)

Espero que haya sido de ayuda.  Ustedes vieron a la mujer un poco inquieta cuanto más me acercaba yo, y más cerca aún; pero una vez que ella tuvo su rosa, ¿vieron su cara cuando yo caminaba hacia ella, retrocedía, caminaba a su alrededor?  Ella estaba estable, clara, consciente, y si se fijaron en sus ojos y su rostro, ella estaba muy presente en su cuerpo.  De modo que esta rosa les permite estar más cómodos en su espacio.

Mi sugerencia: jueguen con su rosa. Una de las mejores maneras es ir al supermercado, conseguir un carrito, no compren nada la primera vez que van, coloquen su rosa en su lugar y lleven el carrito y recorran el mercado conscientes de su rosa. A medida que pasan cerca de las personas, lo que sucederá es que ellas los mirarán, sonreirán, ustedes estarán muy conscientes de ellos aunque ellos no tengan idea de por qué les prestan atención a ustedes.

Todo el tiempo, cuando se acercan a alguien, retroceden su rosa; al alejarse avanzan su rosa; cuando pasan al lado de alguien, retroceden su rosa.  Presten atención a la rosa: están anclando este proceso. Es un espacio de juego; jueguen a menudo. Vuelvan afuera del mercado, evalúen lo que sucedió. Regresen al mercado, hagan sus compras, recorran, y cuando están hablando con la cajera sostienen su rosa. “Hola, ¿cómo le va?  ¿Ha tenido un buen día? Qué lindo estuvo el tiempo.”  El otro no presta atención a la conversación, solo están conversando con el otro, pero están de su lado de la rosa y la conversación está del otro lado. Tomen nota de sí mismos, habrá una sensación de calma, pero más que eso empezará a haber una percepción consciente, “aquí estoy, estoy conversando, estoy ocupado con eso.”

En esos círculos concéntricos en que nos movemos alejándonos de nosotros, esto también permite empezar a estabilizar su presencia, empezar a notar, aquí, tranquilamente, sin ir allá.

Y en tercer lugar sugeriría que, si tienen una relación, esposo/esposa, jueguen el juego. El otro dirá: “¿Qué está pasando? ¡Hay algo diferente!”  “Ah, sí, es solo que estoy jugando con mi rosa.” Si lo deseas, le explicas lo que estás haciendo.  En el trabajo colocas tu rosa; tienes conversaciones, vas a reuniones: lleva tu rosa puesta, nota cuánto más atento y consciente estás de lo que está pasando.

Vas a descubrir que estas herramientas, centro de tu cabeza, arraigo, percibir desde la cuarta capa de pensamiento, quedarte de tu lado de la rosa, van a permitirte un nivel de comodidad que al principio incluso puede resultar raro, porque es como “Vaya, no estoy ansioso, no tengo miedo, hoy me siento bien.”  Y empezarás a encontrar que el mundo es muy ruidoso pero ese ruido no tiene nada que ver contigo en términos reales.  De modo que es una de las herramientas más potentes con que puedes jugar; crea la imagen mental, crea el punto de delimitación, “Este soy yo, eso es el teatro” y observa qué sucede.

Enseñamos esta herramienta en los niveles 1 y 2 de del curso de Mastering Alchemy; se empieza a jugar con ellas en cuanto a la estabilidad, la presencia, la percepción consciente, y realmente expande tu espacio considerablemente.

De modo que jueguen con esta herramienta, creo que encontrarán que empieza a remodelar su realidad.

Transcripción del vídeo y traducción: M. Cristina Cáffaro

 

Si accedes a la opción Solicitar boletín
recibirás un correo semanalmente con las novedades que se vayan introduciendo,
 tendrás acceso a artículos destinados solo a las personas suscritas 
y a otras opciones que se irán incluyendo poco a poco en el boletín.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *