Mirada abierta: “La gratitud”

La gratitud es una ofrenda que te hace el corazón, es un regalo que al darlo te lo das a ti mismo.

Pone en nuestras manos la llave que abre la puerta a la paz.

Una persona agradecida, se ayuda y ayuda a escapar de las dificultades.

La gratitud es un sentimiento inherente en el ser, pero podemos hacerla más presente y desarrollarla mediante el acto de abrir el corazón al amor incondicional, la gratitud sincera libera ese amor.

Hasta el simple y necesario acto de dar las gracias, nos sirve de trampolín para ser mejor personas.

¿Gracias por qué? ¡Por todo!, por el agua que calma nuestra sed,  por la comida que nos alimenta, por ser padres, por ser hijos, por todo aquello que tienes en la vida,  ¡por la vida misma!

Es un  sentimiento que te hace fuerte y ser capaz de conseguir éxitos.

¿De dónde sale este sentimiento tan puro y que nos aporta un estado como de reverencia?

Sale de una gran ola de amor, que puede nacer simplemente del acto de la contemplación de un paisaje, una flor, al mirar un niño etc… O con la simplicidad de un “gracias”, en ocasiones es suficiente para activarlo.  Brota del corazón y se expande desde el interior al exterior en vibraciones de energía.

La gratitud es lo que te aportará mayor beneficio, tanto a nivel social, personal y espiritual.

No puedes invertir mejor tu tiempo que en sentirte agradecido por lo que ya tienes, eso te impulsara a lograr nuevas metas, lo que parece imposible, es a veces lo más cercano.

¿Quién puede decir que no ha vivido ese sentimiento, que no hay palabras para expresarlo? Todo el mundo en mayor o menor medida lo ha podido sentir.

Vivir desde la gratitud, es vivir desde lo finito a lo infinito, estar agradecido a las cosas materiales, pero sin alejarte de las eternas, encontrar ese equilibrio conjunto, sería ideal para el mundo.

Tal vez (y digo tal vez) sería una forma de escaparnos de la limitación.

¿Cómo se puede descubrir en nuestra vida diaria?

¡En nuestro interior ya está realizado!

Lo que te aporta el sentimiento de gratitud mirado desde esa perspectiva es inmenso.

La misma atracción que crea la gratitud,  crea el objetivo o desarrolla la fe en crearlo algún día.

Quedemos en silencio y contemplación y mediante la observación, seamos conscientes de como interactúa, sumando la fe y el amor desde el corazón, no se le puede contener en reglas.

Aceptamos esa información, nos abrimos a algo más… posiblemente no pensamos así pero si sentimos así.

La gratitud es un impulso interior, permite renacer a un corazón noble y una mente lúcida,  es un valor universal, mejora la persona y su mundo, nos enseña a contemplar el paisaje de la vida con eficacia, dejando caer los celos, las guerras, barreras, limitaciones, lo que no he podido hacer, lo que los demás piensan de mí,  o mi vida,  todo lo que nos encoge.

No es un ideal,  ¡se puede conseguir! El camino que no está en el tiempo, trasciende la forma de lo conocido (la gratitud es un sentimiento eterno).

Tenemos un mundo del que nos quejamos continuamente, ¡bien,  podemos crear otro!

De esa forma nos atrevemos a ser lo que somos desde la humildad no hay más misterio, nuestra mirada abierta se centra sólo en ¡la gratitud!

Dar las gracias, por el trabajo que tenemos y si no tenemos por el que va a llegar.

Dar las gracias, por las personas con las que estas o estamos, sociedad, amigos, familia, jefes.

Si estamos allí, es por algo, si deseas algo diferente, da la gracias por lo que ya tienes y mira con gratitud todo lo que te ha aportado esa situación, persona etc…   Eso tendrá una gran fuerza y nos  ayudará a soltar, si lo que deseamos es cambiar, ¡pero a soltar de verdad!

Si seguimos el camino de la vida con gratitud, ella se despliega y al final siempre nos acaba conduciendo y nos muestra nuestros deseos.  La persona agradecida estará feliz y confiada.

¡Nos quejamos de que hay muchas enfermedades!
¿Pero sentimos gratitud por nuestra salud?
Es fácil darse cuenta que a nuestro mundo le falta alegría.
¿Pero hacemos algo para alegrar a las personas que nos rodean?

La expansión de la gratitud es darse cuenta de la unidad, no hay normas, se expresa en amor.

Es una aceptación profunda, lo absoluto, lo infinito, expresado de diferentes maneras, pero eso no es lo importante, lo importante es reconocer que no se basa ¡en nada! de lo que estudiamos, o nos enseñan, ni en técnica alguna.

Es un sentimiento que nace de la pureza y la inocencia, de lo más profundo del alma, es amor, es paz (con ello dices que eres lo sagrado).

Mirado desde esa lucidez, te das cuenta que el sentimiento de la gratitud y el amor, no es un ideal, es una estrella que nos guía, que al dar un salto podemos coger la estrella, y al alcanzarla vemos que somos la estrella,  que la matriz está dentro de nosotros.

¡Es nuestro anhelo infinito a realizar!


¡Gracias!

Chary Ramos Bobi

 

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