5a carta a Montse (Un poco de biología cuántica)

Enlace a la 4a carta a Montse

Querida Montse:

Adivino tu sorpresa al leer mi carta anterior sobre cómo afectan los sentimientos y emociones a nuestro organismo, entre otras muchas cosas de nuestra existencia.

Bueno, esta carta pretendía ir por otro camino, había pensado escribirte sobre la empatía, pero he percibido que era oportuno hacer una exposición más amplia del porqué nuestro organismo desarrolla síntomas de sanación ante ciertas situaciones y estados mentales y psíquicos.

Todo parece tan increíble, tan misterioso ¿verdad?

La vida misma es un misterio. Años de mucho estudio de grandes pensadores, científicos, biólogos y eruditos del mundo espiritual y energético, no han logrado esclarecer más que una pequeñísima parte del qué y de cómo estamos formados, aparte de lo ya conocido de nuestras propias células, partículas y ADN y de cómo se mueven en la sinergia de la matriz universal. La mayoría sostiene la teoría de que somos pura energía del universo.

Incluso se estima que el propio universo está formado de una energía dentro del TODO, dando pistas de que no es el único universo que existe, sino que hay otros muchos dentro de este TODO.

Todo es energía. Si observamos nuestro alrededor vemos los objetos, las personas, los escenarios y en definitiva todo lo que nos rodea cómo algo tangible, que se puede tocar. Pero en realidad, si profundizamos en la materia de lo que se compone todo lo que existe y vamos buscando dentro de cada célula y cada átomo hasta llegar a la partícula más pequeña que pueda ser vista por el ojo humano mediante potentes microscopios, veremos que la materia solo ocupa un 1% de la misma, todo lo demás es un vacío lleno de una energía intangible, invisible pero que está y que hace que todo permanezca junto, sin que se pueda disgregar ni dispersar. Esta energía es la FUENTE, la energía en lo que se sustenta todo lo demás. Además, vibra. Todo tiene una vibración.

Si pudiéramos ver esta energía con nuestros propios ojos, nos daríamos cuenta que estamos todos y todo lo que nos rodea en una especia de “sopa” energética que interactúa mediante diferentes vibraciones y que algunas fuentes llaman CAMPO. Los campos energéticos con sus diferentes vibraciones serian un espectáculo visual extraordinario si pudiera verse a ojo desnudo. Y cuando digo TODO me refiero también a lo que emitimos a nivel mental, psíquico y espiritual. Un pensamiento, una emoción es un paquete de información en el mundo energético con su propia vibración que queda grabado en esta sopa o campo.

Por este motivo no es descabellado pensar que todas nuestras emociones, malos rollos, alegrías, pensamientos, ideas, etc... también tienen su propia información energética que se registra en el campo e interfiere en nuestras células, átomos y partículas. Esta teoría explica el porqué de las dolencias autoinmunes que generamos de manera inconsciente o subconscientemente.

En este punto, se podría decir que los humanos somos COCREADORES, puesto que si con nuestros pensamientos, acciones podemos influir en la modificación de campos energéticos, se podría afirmar que podemos crear sinergias que modifiquen la malla de realidad del CAMPO. No obstante, este punto es mucho más complejo, puesto en el intervienen otras dimensiones o parámetros como son el tiempo, la velocidad y seguramente alguna otra dimensión o estado de conciencia que no llego a alcanzar con mis pocos conocimientos de este tema.

Hay muchas teorías, mucha bibliografía que habla y expone el tema de forma muy rigurosa y exquisita. Te detallo tres ejemplos, por si te interesa seguir informándote:

– “Muchas vidas, muchos Maestros de Brian Weiss: Te encantará, puesto que da de lleno en el punto clave de qué somos y se encuentra muy bien documentado ya que el autor es un reputado psiquiatra que se dedicó a documentar un caso de una paciente real que le cambió por completo la visión del mito de la medicina ante las evidencias de su experimentación sobre la regresión por hipnosis. Aparte hay un enfoque sobre el mito de como las vidas pasadas nos han dejado huella en nuestro bagaje biológico.

– “La biologia de la transformación,  de Bruce H. Lipton y Steve Bhaerman: Entra más de lleno en la parte biológica, de los mitos y grandes paradigmas de la ciencia y religión. Muy recomendable para entender cómo se ha tratado el tema de la evolución de la materia a través de los siglos y de ver que la humanidad debe cambiar su punto de vista materialista para tomar conciencia de lo que somos en realidad y poder llevar a la humanidad a un necesario estado de sanación y evolución.

– “Biocentrismo  de Robert Lanza: Este libro mejor que lo leas después de los dos primeros, ya que es un poco más complejo y la visión del autor muy personal. Un punto de vista muy interesante de cómo se mueve la materia partiendo de si hay o no un observador.

Te invito a leer e informarte un poco, si te interesa lo que lees, estupendo. Si no resuenas con ello no lo hagas. De todas maneras aceptando todos los puntos de vista sin rechazarlos, aunque no los compartas, llegarás a ver las cosas de forma muy distinta y tu mente se abrirá a conceptos que cambiarán tu vida.

De hecho, estoy segura que tu mente ya ha hecho un cambio desde que has empezado a leer esta carta, ¿verdad?

Un abrazo muy fuerte,
Sàndal
Continúa… 6a carta a Montse

 

Si accedes a la opción Solicitar boletín
recibirás un correo semanalmente con las novedades que se vayan introduciendo,
tendrás acceso a artículos destinados solo a las personas suscritas
y a otras opciones que se irán incluyendo poco a poco en el boletín.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *