Cortando el cordón

“La paradoja del control es simple. Mientras más tratemos de controlar la vida, menos control tendremos” 
– Joan Borysenko, Ph.D. Minding the Body, Mending the Mind –

Recientemente, trabajé por teléfono con Linda, una adolescente que vive en la costa Este de los Estados Unidos. Su madre había recibido una sesión en semanas anteriores y ella tenía esperanzas (de) que yo la podía “arreglar”. Jan estaba criando a su hija ella sola, y quería cerciorarse de que yo conocía todos los detalles de lo que estaba pasando con la hija.

Cuando Linda llamó se expresaba cómo una típica chica quinceañera con frenillos. Ella era muy inteligente e intuitiva, responsable y capaz. Ella sabía lo que amaba en la vida, y deseaba alcanzar grandes metas. Yo le pedí que me explicase brevemente qué era lo que estaba pasando y en qué quería trabajar. Ella se estaba preguntando el porqué ya no se llevaba tan bien con su madre como anteriormente. Entonces empezamos a trabajar para lograr una transición más fácil de la niñez a la joven adulta.

A diferencia del mundo animal, cuando nace una bebé humana, ésta no puede sobrevivir por sí misma por muchos años. La niña y la madre se ponen de acuerdo para crear energéticamente entre ellas una línea de comunicación ó “Cordón de Supervivencia”. Este cordón las beneficia a ambas. La niña tiene una manera más segura de sobrevivir y la madre tiene la experiencia total de la maternidad y la comunicación intuitiva. Este cordón también puede ser creado entre el padre y la niña, si el padre es el que principalmente cuida a la bebé o él está emocionalmente más allegado a la niña. Para este propósito, asumiremos simplemente que es la madre la que tiene la conexión del cordón con la niña. Si habéis tenido hijos, recordaréis los tiempos en que la niña estaba en la habitación adyacente a la vuestra y vosotros estabais dormidos profundamente. La niña, dormida, daba la vuelta, y lo próximo que os dabais cuenta era que, automáticamente cómo si os hubierais rebobinado, estabais totalmente despiertos cerca de su cama, comprobando que estaba bien. En realidad, ella os atrajo debido al “Cordón de Supervivencia”, porque vuestro cuerpo sintió el movimiento y os trajo al lado de su cama.

Muchas mujeres que están amamantando tienen la experiencia de que sus senos están goteando entre períodos de amamantamiento. Esto es la niña comunicándose con ella a través del cordón y dejándole saber, “yo tengo hambre”. Este cordón energético es un mecanismo fantástico y perfectamente diseñado para ambas, la madre y la niña. La bebé es capaz de satisfacer sus necesidades y de esta manera, se asegura que la tribu sobrevive.

Este “Cordón de Supervivencia” no sigue atado indefinidamente, o mejor dicho, en relaciones saludables entre padres e hijos. He visto muchos adultos en los cuales esta línea de comunicación está aún conectada firmemente. Tal vez conocéis algún hombre que aún es el “niño de su madre”, o una mujer adulta que aún se encuentra muy involucrada en la vida de sus padres sin tener vida propia. El cordón aún está conectado en estos casos. Una analogía puede ser la conexión del auricular del teléfono que no ha sido devuelto al dispositivo aún después de que la conversación ha terminado. Este zumbido es una irritación al sistema de ambos, los padres e hijos ya adultos.

Hay un momento perfecto y natural en la vida de la hija en que ella ya no necesita la seguridad y protección del “Cordón de Supervivencia”. En efecto, ella querrá desconectarse de él, para sobrevivir por su propia cuenta, o al menos, experimentar el poder sobrevivir por su propia cuenta. Cuando en diferentes culturas y tribus los niños y sus “ritos de paso” eran celebrados y honrados, esto se consideraba un hecho muy importante y poderoso para la comunidad entera. Este período de tiempo se llama adolescencia. Es el momento en que la niña da sus pasos más importantes para convertirse en la joven adulta.

Linda estaba experimentando su paso natural hacia la joven adulta y la madurez. Ella también estaba teniendo estrés y preocupación con su relación con su madre. Linda conocía este cordón muy bien. Cada vez que ella se preocupaba por Mamá, discutía con ella o trataba de independizarse, le dolía su plexo solar. Este era el lugar donde el cordón estaba ahora atado y cada vez que Linda trataba de retirarlo, le dolía. La resistencia emocional, física y mental a la desatadura y su independencia inmediata, no eran solamente por parte de Linda. Mucho de esto era de su madre. Los miedos de Jan sobre la vida, y sus deseos de proteger a Linda del dolor que ella cómo mujer joven había experimentado, le hacían mantener la totalidad de su atención y preocupación en Linda. Jan quería mantener atado este cordón invisible. De hecho, Jan necesitaba este cordón, más que su hija, para su propia supervivencia emocional. En el momento en que Linda trataba de mover el cordón y empezaba a tratar de desatar esta línea y hacer esfuerzos para retirarla, Jan notaba el cambio. Sus miedos, preocupaciones y dependencia brotaban y trataba con más fuerza de mantener las ataduras del cordón, y a Linda bajo control. Era casi ciertamente un “tira y afloja” que no era cómodo, ni física ni emocionalmente, manifestando estrés, inseguridad personal y dolores estomacales para ambas.

Con muy poca instrucción, Linda empezó suavemente, despacio, respetuosa y amorosamente a aflojar el cordón. Habíamos estado trabajando dos minutos cuando la línea telefónica se quedó en silencio y la comunicación cayó. Mientras esperaba que Linda me llamase de vuelta, me vino Jan a la mente, recordándome su ansiedad, preocupación y amoroso interés por el bienestar de su hija. Cuando Linda me llamó, le pregunté qué había pasado. Me respondió; “No sé, el teléfono se quedó en silencio, Mamá estaba parada en la puerta y ella me preguntó si me había desconectado,” Pensé que había escogido unas palabras muy interesantes para describir la situación. Acertadamente, eso era lo que había pasado. A la vez que el cordón se aflojaba, Jan se daba cuenta del cambio energético de su conexión con su hija. Cómo en los tiempos en que Linda era un bebé y se daba vuelta en la cuna, Jan se estaba dando cuenta del cambio. Sin embargo, esta vez ella se encontraba insegura e incómoda, creando una situación que podría parar la retirada del cordón umbilical. Jan había estado usando la aspiradora y “accidentalmente” había tirado, desconectando de la pared, el cordón telefónico. No hay accidentes. Linda se percató de que esto era energético entre ella y su madre. En vez de continuar con este proceso, le di instrucciones a Linda para que ella suavemente retirara el cordón energético y pudiera hacer una transición hacia una joven adulta con más facilidad. Ambas, ella y Jan ahora podían hacer un cambio con menos conflicto físico, emocional y mental.

Dejar ir el Cordón de Supervivencia no significa que no van a tener una madre o una hija, o que ambas ya no se amen. Lo que quiere decir es que cada una ahora tendrá la libertad para moverse, crear y diseñar su propia vida de la manera que le plazca, mientras se le da soporte a la otra persona y a su camino. Ahora ambas pueden golpearse la nariz, rasguñarse las rodillas y tener la experiencia personal de volver a levantarse por sí mismas. Este es uno de los regalos más grandes que los padres le pueden dar a sus hijos; la independencia de poder darse un golpe en el dedo gordo del pie, aprender de esta situación y crear una manera única que funciona mucho mejor para ellos. Una nota interesante: Seis semanas después, Jan me llamó para otra cita. Estaban ocurriendo algunos cambios que Jan no entendía.  Linda ya no estaba enfadada ni rebelde, le iba mucho mejor en el colegio y Jan se sentía sola y abandonada. El patrón de la relación anterior se estaba desintegrando y Jan estaba confusa. Ella aprendió a disminuir el tamaño de su pedazo del cordón y pronto fue capaz de encontrar su propia estabilidad interna sin dependencia en su hija adolescente, para su seguridad propia.

Instrumento Energético #9 – Dejando ir el cordón 

Se puede dejar ir el Cordón de Supervivencia de ambos lados. Se puede empezar por zafar esta atadura, ya bien sea por el padre o el hijo, cuando ésta ya no es necesaria. No es recomendable hacer esto antes de la adolescencia.

1- Después de apagar el ruido diario, y encontrar el Centro de Vuestra Cabeza, poned atención a dónde está la atadura del cordón. Podéis hacer esto al daros cuenta de qué parte de vuestra anatomía se siente incómoda cuando esta persona (como un adolescente) está tratando de zafarse De vosotros, o está actuando con extremo cuidado y preocupación (como una padre). El Cordón de Supervivencia puede estar atado al área de un chacra (la base de la columna, bajo vientre, el plexo solar, corazón, garganta ó cabeza). Es diferente para cada cuerpo y cada relación. Si no estáis seguros de qué parte del cuerpo ó chacra está conectado, dejaos llevar por vuestra intuición. Si estáis trabajando en una relación de padre/hijo, podéis pretender que el cordón está entre el primer (base de la columna) o el tercer (plexo solar) chacra. Si es una relación romántica la que estáis trabajando, pretended que el cordón está entre el cuarto (pecho), segundo (bajo vientre) ó primer chacra.

2- Una vez localizado, simplemente imaginaos un cordón atado a este lugar y extendedlo en el aire frente a vosotros. No os preocupéis en desconectarlo de la otra persona, solamente en hacer vuestras propias separaciones y restablecer vuestro propio equilibrio. Visualizad cuales pueden ser los atributos de este cordón, su forma, diámetro, color y textura. Podéis notar, entretenidamente, si vuestro analizador está trabajando aquí. De ser así, sencillamente, dejadle descansar en este momento.

3- Muy despacio y con mucha suavidad, pretended que estáis haciendo el diámetro más pequeño y estrecho. Podéis usar físicamente vuestras manos para visualizar este paso.

4- Después de un período de varias sesiones de disminución del diámetro, puede ser muy fácil el darle un pequeño tirón para zafarlo o destornillarlo. Mientras más tiempo os paséis en este proceso, más fácil será para todos aquellos que están involucrados.

Muerte y Divorcio

¿Habéis tenido alguna vez la experiencia de haber perdido un ser querido por motivo de muerte, divorcio o abandono y haber sentido este dolor en vuestros cuerpos? El lugar donde físicamente se encontraba esta molestia es donde compartíais un cordón con esta persona. Terry perdió, por el cáncer, el amor de su vida hace varios años, y sufrió durante muchos meses un dolor agudo en el plexo solar. El describía esto cómo si algo le estuviese desgarrando las entrañas. Algo se había desgarrado – el cordón de ella. Para que una persona pueda dar el Próximo paso, ya sea que ese Paso es debido a un divorcio o no es físico, como la muerte, esa persona debe recoger su atención y energía de donde la había dejado anteriormente. Esto implica la desatadura del cordón, y el seguir adelante.

Podéis mirarlo de esta manera: Si alguna vez habéis dejado un matrimonio, podíais haber tomado las cosas físicas a las cuales estabais atados, o podíais decidir que no las necesitabais de todas maneras. Si algún objeto no tenía gran significado para vosotros, y lo dejasteis ir, una parte de vuestra atención y energía podían haber permanecido con este objeto. Esa es la porción vuestra que no está con vosotros, y que no está disponible para vuestro uso. Para hacer una separación completa de alguien o algo, es necesario tener posesión de un 100% de esa energía (de la persona ó el objeto), o estar neutral y sin carga de lo que se ha dejado detrás. Podéis usar el instrumento para Dejar Ir del Cordón o hacer cambios importantes que os permitirán a ambos dar vuestros Próximos Pasos. Otra Herramienta a probar en estas situaciones es el Hacer Separaciones.

Por Jim Self
https://masteringalchemy.com/content/cortando-el-cord%C3%B3n

 

Una parte de los artículos publicados en este sitio web son extraídos de la red si usted cree tener los derechos de actor de alguna de nuestras publicaciones le agradecería me escriba y me envié el link donde está el articulo para pasar a retirarlo o Marcarle el derecho de autor le agradezco su buena comprensión y desde ya gracias.

 

Si accedes a la opción Solicitar boletín
recibirás un correo semanalmente con las novedades que se vayan introduciendo,
 tendrás acceso a artículos destinados solo a las personas suscritas 
y a otras opciones que se irán incluyendo poco a poco en el boletín.

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *